13 oct 2015

Beta-espera y resultado



La betaespera fue la mar de tranquila. Me volví al pueblo con mi familia, tranquilamente, con buen tiempo y relajada total. En esta espera no hicimos reposo total ni nada. Desde el primer día decidimos dar paseitos.
Leí que el útero tiene que tener un buen flujo para la implantación, y como ya solo me quedaba la opción del paseito o dar dos volteretas con pino puente, optamos por menos descanso y más movimiento.
También quería una beta tranquila de síntomas. Solo me pondrían más nerviosa. Aunque la ausencia de ellos tampoco me gusto mucho.

Lo bueno era que la beta la tenia a los nueve días post transferencia. La más corta de mi larga vida de infértil, ya que siempre tenia que esperar 14 días para poder hacerlo como mínimo. También decir que en el resto de los tratamientos mi regla siempre ha sido muy puntual (será lo único bueno que tiene...) y siempre me ha bajado la regla a 10 días post transfer.

6 días post transferencia fui a ponerme las estupendas y maravillosas pastillas de progesterona (modo ironía ON) y vi una pequeña mancha en el salva slip.

De repente todos los miedos volvieron. Las piernas me temblaban, no sabia si era una mancha, la propia progesterona o volvía a manchar como en el bioquímico. No quería ni que fuera implantación. No quería ni una mancha. Todos los miedos volvieron... vaya disgusto me lleve ese día. Si os digo la verdad, lo daba todo por perdido. Fue un gran palo.

No volví a manchar, y eso me animo un poco. Tenia muchos gases ( gracias amiga progesterona), pero no síntomas de regla ni nada, así que respire hondo y espere que solo fuera un susto. A día de hoy no se si seria implantación o mi imaginación, pero vaya susto me lleve.
La beta era pronto, para eso de las 9.30. Al ser agosto no había mucha gente y entre rápido. El corazón me iba a mil. Pensé que se me saldría por la boca... cuando ya me sacaron la sangre conseguí relajarme un poco, como cuando ya has decidido algo y no hay vuelta atrás.
Solo esperaba que no tardaran mucho en llamarme.
Cogimos el coche nos fuimos desayunar (Don Gato desayuno, yo no podía ni beber...) y cuando nos montamos en el coche sonó el teléfono. No había pasado ni una hora... Que nervios...
Y entonces o dijo:

-Enhorabuena, estas embarazada. Tu beta es de 186. Es un buen valor, por lo cual no repetimos. Nos vemos en la eco.

No me lo podía creer... ¿Realmente había oído bien? ¿Realmente estaba embarazada? ¿podría salir bien? Esta vez tenia que ser la nuestra. Si era un embrión tan bueno se tendría que quedar conmigo nueve meses. Había mejorado mucho la calidad, y se suponía que eso era lo que fallaba, ¿no? Esta vez tenia que ser la nuestra...

Pero quien ha vivido este camino sabe a la perfección el miedo que nos vienen con la beta positiva.

El embarazo de una mujer fértil comienza cuando en un test lee que esta embarazada, pero en nuestro caso es mucho antes. Este embarazo empezó en abril, con todas las pastillas, la posterior punción, la espera...

Alguien que no ha pasado por un tratamiento o una perdida no ha experimentado los sentimientos encontrados al saber ese positivo: lo primero la felicidad por que ese quedo contigo, pero luego el miedo a que no dure.

Y así estaba yo : la mar de contenta por mi positivo, pero siempre intentado poner los pies en el suelo. Nunca sabes que pasara en la siguiente prueba.

Pero que difícil es tener los pies en el suelo cuando llevas tanto esperando. Haces tus planes, calculas fechas, vacaciones y bajas... mientras te repites: bueno, siempre que salga bien...

Así que hay tenia a mi vikingo conmigo, y eso solo ya me hacia feliz.


4 oct 2015

Transferencia



Una semana después de la punción tenia cita para ver cual seria nuestro siguiente paso.

El doctor que me vio el día de la punción (que no era nuestra habitual) nos dijo que el día que comenzara la regla empezara a tomar las anticonceptivas.

A los 6 días me bajo, y como nos comento, empecé con ellas.

Dos días más tarde tuve el control con mi doctora. Me hizo una eco y me dijo que estaba divina. Mis ovarios se habían recuperado estupendamente después de la estimulación, y que podíamos empezar con la preparación para la transferencia cuando quisiéramos. Le dije que el doctor me dijo lo de las pastillas y decidimos que ya que habíamos empezado, ya la tomara otros 10 días. Ella cogía vacaciones 3 semanas, por lo cual el control de como aumentaba mi endometrio lo llevaría otra doctora. Lo que si decidimos es que seria en ciclo natural, es decir, si todos los análisis salían bien no tomaría más medicamento que el Ovitrelle para cerciorarnos la ovulación antes de la trasferencia. En otros de mis tratamientos había usado Meriestra (medicamento usado normalmente para engrosar el endometrio) y nunca conseguía que hiera su trabajo. Así que, esa opción la descarte desde el principio.

En ciclo natural te controlan a través de ecos como engrosa tu endometrio y calculan cuando será tu ovulación. Hay que ir más a la clínica, pero como yo estaba de vacaciones, eso no me preocupaba.

Nos marchamos en busca del sol y el relax hasta que me llegara la regla y así estar la mar de tranquila antes de nuestra transfer.

Cuando me bajo la regla llame a la clínica y me dieron cita para 12 días más tarde.

Cuando fui me miró una doctora más seca que la nuestra habitual y en 5 minutos habíamos hecho la cita. Mi endometrio estaba fino todavía; 5.5 y tenia un folículo en el ovario derecho de 13.5. Me dijo que íbamos con tiempo.

En un principio me dio cita para dos días mas tarde, pero viendo los resultados de los análisis (estradiol y progesterona) retraso un día más la cita. Yo salí con un poco de miedo. Y si era mi endometrio el que no crecía y no era problema de la medicación anterior... Me parecía que ya debería estar mas gordito para esa época. Pero bueno, solo quedaba esperar.

A los tres días era otra la doctora que me vio. Está también bastante sosita. No me estaba haciendo mucha gracia tanto cambio de medico, pero no podía hacer nada. Yo había decido hacer la transfer aun sin mi doctora.

Cuando me hico la eco creo que se sorprendió bastante con el resultado. ¡Mi endometrio estaba a 11!¡ Si es que me disparo de un día para otro! Así que ya no habría más controles. En dos días me pinchaba el Ovitrelle y el 3 de agosto haría mi transferencia.



Antes de ir a consulta teníamos muchas dudas sobre cuantos embriones trasferiríamos. Yo quería que fueran dos, así asegurarme que alguno llegase a termino.

También era una idea sentimental: después de tantos años luchando y buscando, para este tiempo quería tener ya dos hij@s, si todo hubiera sido "normal". Pero no había podido ser, y aunque soy totalmente conciente de los riegos de una doble transferencia (el que un embrión parado arrastre al otro, la prematuridad en embarazos múltiples...) y la posterior dificultad a ser dos, también era una forma de asegurar que no seria hij@ único. Con toda esta lucha a la espalda, nunca sabes si cuando intentes tener un segundo hij@ podrás.

Don Gato por lo contrario era partidario de solo un embrión. Él es mucho más práctico que yo.

Así que decidimos que haríamos lo que la doctora nos recomendara, sin más discusión.

Y viendo mi edad, la calidad de los embriones etc, me recomendó directamente y sin dilaciones uno solo. La probabilidad de embarazo eran muy altas, y las de embarazo múltiple más, por lo cual, con uno nos quedamos.

El día 3 de agosto, un día después de mi cumpleaños, nos preparamos para la transferencia.



Como estábamos de vacaciones, estábamos en el pueblo y decidimos despertarnos con tranquilidad y dirigirnos hacia nuestra casa.

Nos comentaron que nos llamarían a la mañana para darnos la hora de la transferencia, ya que dependía del quirófano y las punciones de la mañana,

A las 12 todavía no nos había llamado y yo ya subida por las paredes... así que para las 12.30 ya no me aguante mas y llame. Tendría la transfer a las 15.30.

¡Que nervios! Fuimos a comer por ahí y nos dirigimos a la clínica con tiempo y la botella de agua.



Soy una meona increíble. De normalmente un montón y cuando estoy nerviosa más. Así que imaginaros...

Como ya son muchas las veces que me he visto en la situación, voy bebiendo poco a poco. Pero nos cogen tarde, y yo ya estoy bastante llena... En la publica muchas veces acababa haciendo "trampas". Como me hacían esperar tanto, la enfermera me solía dejar mear unas gotitas y cortar, y como la experiencia da un grado, si no aguanto, lo hago. Pero decidí que aguantaría 5 minutos más y justo me llamaron ara entrar.

Hay estaba mi doctora sonriente y morena esperándome. Era la primera vez que mi Don Gato podía entrar conmigo y esta emocionada.

Me hico la eco en la vejiga y casi me muero... ¡Como me meaba!



Me enseñaron a mi campeón a través de una televisión y me lo pusieron.

¡ Que emoción! habían sido muchos meses de preparación para ese momento... No me lo creía. Tenia tantas esperanzas puestas en esa pequeña célula.



Le pusimos el sobre nombre de Viky el Vikingo, ya que era un campeón que venia del frío. Desde ese día nos hicimos fans de los Vikings de Minesotta y su canción de guerra fue nuestro nuevo himno.

En ese momento comenzamos la beta espera más corta hasta el momento: en nueve días sabríamos si todo lo sufrido había valido la pena.

¡ Arriba los Vikings!


21 sept 2015

Puncion y congelación



Para hacer la punción nos mandaron ir en ayunas a eso de las 9.30. Muy bien, así no madrugamos tanto y como a mi lo de ayunar no me importa, me puedo pasar horas y horas sin comer.

Estaba nerviosísima, como un autentico flan. Mis dos punciones anteriores habían sido con sedación  parcial, como con una leve borracherilla. Ya comente una vez que en la segunda fiv todavía no tenia la vía cogida y el médico ya me estaba hurgando en los bajos... Esta vez tenia sedación total, es decir, que te duermen del todo. Todo el mundo me decía que seria mucho mejor, que no me iba a enterar de nada, que estaría tranquilísima. Pero a mi en realidad eso me ponía mucho más nerviosa. Prefiero ser conciente de lo que pasa a mi alrededor, o lo prefería...ahora ya no pienso igual.

Nos llevaron a una habitación tipo hotel. Os juro que he estado en hoteles majitos muchísimo peores que esa habitación. Todo madera nueva, baño amplio... una maravilla. No vamos a entrar en comparar en el sótano húmedo y frío donde tenia que esperar en la SS.

Me vino a recoger una enfermera conocida de mi madre, que siempre estuvo a mi lado y que es muy simpática. Tener alguien "conocido" cerca me animaba.

Entre en quirófano y yo ya me puse como una moto. Me pusieron el aparato de las pulsaciones y no hacia más que pipipipipipipi. Tanto que hasta la doctora decidió quitármelo y ponérmelo ya al dormirme. ¡Os juro que yo ví que iba a mas de 200! ¡Como una moto! Pero no me dio tiempo a ponerme más nerviosa, porque fue un visto y no visto. De golpe estaba robadísima. Y de golpe otra vez despierta y de camino a la habitación.

Esta vez se notaba mucho más el efecto de la sedación profunda. La boca me sabia a metal, y aunque no tenia ganas de vomitar, tenia el estomago revuelto.
Me dieron de desayunar, muy cutre: unas galletitas y un yogur. En la SS me daban mucho mejor.

Al cabo de unas horas, no se si por protocolo o porque se olvidaron de nosotros, nos dieron el alta y nos dijeron que teníamos unos 24 ovocitos en marcha.

Yo tenia un cúmulo de sensaciones contrariadas, 24 parece buen número, pero mis antecedentes demuestran lo contrario, mucho óvulo pero malo.

Al día siguiente nos llamarían para darnos más noticias sobre la evolución de los embriones. Ya solo cabía esperar.

Nuestra esperanza era que uno llegara al lunes (siendo este día 5). Con eso nos conformábamos. Tener la posibilidad de hacer transferencia. Nos daba mucho miedo que no funcionara y nos quedáramos sin dar el gran salto. No teníamos grandes esperanzas, aunque si grandes números.

A la mañana siguiente me llamaron pronto para comunicarnos que de los 24 óvulos 4 no eran maduros y uno se había roto. El resto se habían fecundado todos. 19 en total. Todos con la técnica de ICSI, mucho más efectiva, claro.

Seguíamos animados, aunque precavidos. Siempre teníamos buenos números al principio y luego... se desmoronaba todo. Aun así, empezamos a hacernos ilusiones, ¡quizá quedara alguno para congelar y todo!    

El sábado tardaron la vida en llamarnos. Toda la mañana pegada al teléfono y no sonaba. Si para las tres no llamaban, lo haría yo. Justo, 14.30 sonó el teléfono.
La embrióloga nos dijo que seguían todos adelante. ¡19 de 19! Increíble. No nos lo creíamos. Había 4 que eran perfectos y que el resto tenia muy buena pinta.
No nos lo creíamos. Era día 3 y estaban todos. La prueba de fuego seria el lunes.

Creyendo que me volverían a llamar tarde, decidí apartarme un rato del teléfono el lunes. Casualidades llamaron pronto y no respondí... suerte que llamaron a Don Gato y el estuvo más atento que yo.

A día 5 congelaron 6 embriones que en principio tenían una pinta estupenda. Mencionar que a partir del día 3 ya no existen calidades (A,B,C,D), si no que se tienen en cuenta otras puntos.
Yo estaba que no me lo creía ¡6 embriones de 5 días! Además buenísimos. Dijeron que el resto aun sobrevivía y que los dejarían un día más para observarlos y ver si alguno más servia para congelar.
Me flipaba saber que de 19 embriones a día 5 sobrevivían todos. Quizá muchos no sirvieran para nada, pero seguían vivos. Hasta ahora siempre se paraban.

Al día siguiente volvieron a llamar. Habían congelado otros 5.

11 embriones. 11 balas. 11 oportunidades.

Era increíble. ¡Nosotros pensando que con uno nos dábamos con un canto en los dientes!
Estábamos en una nube.
Deseando recuperarme cuanto antes y hacer la trasferencia ya.
Estábamos en racha y no la quería perder.

  
Tabla de mis campeones

12 sept 2015

Preparandome para la punción



Empezamos FIV por lo privado. Como ya comente decidimos hacer un protocolo para mejorar antrales, o también llamado protocolo japonés.

El 23 de marzo empecé tomando ya el Dianben 850 y el Seidivid. Aunque con esa regla no iba a empezar, cuanto antes empezara a tomarlas mejor.

El 26 de abril por fin vino mi gran esperada amiga y comencé con las antibabys. A los diez días tenia mi primera consulta para ver como se presentaban mis ovarios, ¿estarían descansados? Parece que si, así que dejo de tomarla y al de dos días vuelve a aparecer mi gran amiga. (He de puntualizar que con este protocolo se la ve bastante a menudo...)

Empiezo a tomar Meriestra, una a la mañana y dos a la noche. Nunca me sentado muy bien este medicamento, estoy convencida que pasa de mi de largo, porque todas las veces que lo tomo, no hace su comedido. Me hacen análisis para ver que tal llevo el Estradiol y claro, no da como debe. Me ponen unos parches para bajarlo más, ya que esta muy alto. Otra semana que se me retraso el poder empezar con los pinchazos... Se me estaba haciendo eterno... Me parecía estupendo mejorar lo que fuera, pero era tan largo...

Vuelta a las antibabys y preparada para empezar cuanto antes.

Al fin el 11 de junio me baja la regla. Al ser otro tipo de protocolo el día que me baja la regla empiezo con Omifin. Nunca antes lo había tomado. Tengo que tomar dos a la noche durante 5 días. A los tres días comienzo a pincharme. Empiezo fuerte: Gonal 150+media ampolla de Luveris. Yo ya daba por hecho que me dispararía. Empecé con bastante miedo a una hiperestimulacion...

Lo que estaba claro es que no iba a ponermelos en el mismo ciclo. Yo guardaba una pequeña esperanza, pero enseguida se vio que venían potentes mis ovarios.

Total, que esos días en mi casa soy la yonkie del lugar: entre el Dianben, el Seidivid, el Omifin, el Gonal y el Luveris me paso mas tiempo en la cocina que Arguiñano. Además, le sumo el Cetrotide, que pica un rato... todo a vez. Tengo la tripa que perece un colador.

En los controles ella me ve estupenda. Dice que todo va de maravilla. Yo dejo de contar ovocitos cuando va por el 12... El miedo hay sigue... siempre me acompaña...


El 22 de junio me hace el ultimo control. Al final decidimos no hacer DGP. Visto que el mayor problema esta en que se paran, usaremos el "Embriscope" para ver evolución y si se paran visualizar cuando. Es más sencillo y mucho más barato.
Además, congelaremos los embriones a día 5, así sabremos con certeza si han sobrevivido y si queda alguno bueno para poder transferir. Tenia mucho miedo de congelar por separado (los ovocitos solos) o a día 3, y después de preparar el cuerpo para la transferencia no quedara nada para transferir. Necesitaba saber antes de dar el siguiente paso que cantidad de embriones había.

Contando ovocitos hay bastante gorditos. No me especifica, pero yo cuento unos 8-9 de buen tamaño.

Me tengo que pinchar Decapeptyl 0,1 mg para provocar la ovulación. Un detalle muy positivo de la doctora fue que yo de esa medicación tenia un vial, y necesitaba dos. Así que busco entre los que ellos tenían por ahí y me dieron el que me faltaba. De esa manare me ahorre tener que comprarme el pack entero para solo un vial.

A la noche siguiente tome el Zitromax. Es un antibiótico potentísimo para evitar infecciones, pero a mi me sienta regulin, tirando a fatal... entre eso y los nervios tengo el estómago dando vueltas de alegria.


 Y el 24 de Junio me hicieron la punción... pero eso ya lo contare en mi próxima entrada, que me enrollo mas que las persianas.





20 ago 2015

Cita en la clinica privada



La primera consulta en la clínica privada sabes que será larga. te avisan de que estarás unos 45 minutos, y la nuestra no fue menos.



En cuanto entre en la clínica quedo claro la diferencia entre la sanidad publica y privada: la sala de espera con revistas y café, poca gente, trato personalizado... es triste decir que en la sanidad pública me sentía una oveja hacia el matadero, y en la privada eres la princesa del lugar.



No tuvimos que esperar mucho ( acostumbrada a las 4 horas en la publica... ). Nos acompañó una enfermera a la consulta. La doctora, con una gran sonrisa, nos saludo muy educadamente. Nos pidió todos nuestros informes y le saque mi super carpeta.

Me hizo una eco, leyó todo cuidadosamente y sin más vueltas nos dijo lo que ya empezaba yo a temerme: mis óvulos no son de muy buena calidad.



Nos lo explico todo muy bien, nos iba haciendo dibujitos y contestando a todas nuestras preguntas. No estaba acostumbrada yo a ese tipo de trato. Por primera ves esta teniendo respuestas. Alguien se estaba parando a explicarme lo que significaba mi largo expediente. Todo, claro, por un módico precio de 145 euros que cuesta la primera consulta.



Resumiendo nos dijo lo siguiente:



En las dos FIV los embriones se paraban a día 3. Eso significa que los óvulos (que hasta ese día llevan la carga genética) no son buenos. Estaba claro también la cantidad de óvulos era desmesurada y que eso había que controlar. Me dijo que podría tener ovarios poliquísticos, aunque no padecía ninguno de los síntomas habituales.



Nos planteo hacer DGP, y realmente no lo vimos como mala opción. Pero claro, nos daba mucho miedo pagar los 4000 euros que cuesta, para que ningún embrión llegase a día 5, ya que este procedimiento se hace a dia 3 y hay todavia tenemos embriones, pero al día siguiente no.



Quedo claro también que congelaríamos y me los trasferirían en otro ciclo. Claro queda que mi cuerpo trabaja mucho para hacer un montón de óvulos, y luego no rinde para recoger el embrión.



Nos receto varias cosas para empezar a tomar de de inmediato.



Para Don Gato unas vitaminas (Brudifertyl), que aunque él esta prefecto, nunca viene mal mejorar.



Para mi unas vitaminas (Seidivid) para mejorar la calidad ovocitaria y Dianben 850. Este último es un medicamento que utilizan los diabéticos. Su función es controlar la insulina, y al parecer va muy bien en ovarios poliquísticos. Me comento que eran un poco fuertes y que había que empezara tomarlas progresivamente.  ( Lo comentare mas adelante, pero estas pastillas son una pequeña tortura).



Nos mando también hacernos más pruebas: trombofilias, cariotipos y serologias.

Le comente que estas me las haría por la sanidad publica, y me dijo que sin problema.



Decidimos empezar con la regla de después de Semana Santa, ya que yo me iba de vacaciones y necesitaba desconectar un poco.



El tratamiento en si era para mejora de antrales, y como me informo luego el señor google, es el protocolo denominado japonés. Es bastante largo, entre pastillas anticonceptivas y tal hasta el día de la punción son unos dos meses, pero al parecer mejora mucho la calidad de los óvulos.



Nos despedimos de ella y por una vez salimos muy contentos de una consulta de reproducción. Lo veíamos todo más claro, estábamos muy esperanzados. Solo queda esperar a mayo para empezar.